Dearborn, MI – Con la llegada de la primavera, también regresa una de las temporadas más impredecibles y potencialmente destructivas del año. La organización AAA – The Auto Club Group emitió una advertencia a los residentes en Estados Unidos sobre el incremento de tormentas severas, que pueden incluir tornados, granizo de gran tamaño, inundaciones repentinas y fuertes ráfagas de viento capaces de provocar daños significativos en cuestión de minutos.
En alianza con el Insurance Institute for Business & Home Safety, la entidad explicó que las condiciones atmosféricas típicas de esta época favorecen el desarrollo de sistemas climáticos intensos y de rápida evolución, lo que reduce el tiempo de reacción de las personas y aumenta el riesgo de pérdidas materiales.
Puede hacer clic aquí para consultar la Guía de preparación para tormentas de AAA e IBHS
Principales riesgos de las tormentas de primavera
Entre las amenazas más graves se encuentran los tornados, capaces de arrancar techos completos, derribar muros y convertir escombros en proyectiles a alta velocidad. Incluso los eventos de menor intensidad pueden comprometer la estabilidad estructural de las viviendas y generar reparaciones costosas. A esto se suman las tormentas eléctricas severas, que producen vientos destructivos, caída de ramas y fallas en sistemas eléctricos, además del riesgo de incendios provocados por rayos.
El granizo representa otra de las principales causas de daños. Según datos del sector asegurador, este fenómeno puede perforar techos, romper ventanas y causar severos daños a vehículos, llegando incluso a dejarlos inservibles. De hecho, se estima que entre el 50 % y el 80 % de las pérdidas asociadas a tormentas severas están relacionadas con este tipo de impacto.
Las inundaciones repentinas también figuran entre los eventos más costosos. Estas pueden saturar los cimientos, ingresar a sótanos y áreas habitables, y destruir pisos, paredes, electrodomésticos y sistemas eléctricos. Además, una vez que el agua retrocede, persisten problemas como la humedad y el moho, que elevan aún más los costos de reparación y representan riesgos para la salud.
Expertos en reclamaciones de AAA advierten que muchas personas subestiman la velocidad con la que estas tormentas se intensifican. “Cuando finalmente se reconoce la gravedad del fenómeno, el daño ya suele estar hecho”, señalan, destacando que cada año se reportan techos arrancados, viviendas afectadas por filtraciones y vehículos destruidos por granizo.
El impacto económico de estas tormentas puede ser considerable. La sustitución de un techo en una vivienda promedio puede oscilar entre 3.000 y 6.000 dólares o más, dependiendo de los materiales. En casos de filtraciones, incluso una pequeña falla puede permitir la entrada de grandes volúmenes de agua, multiplicando los daños interiores. Asimismo, las puertas de garaje —consideradas uno de los puntos más vulnerables— pueden fallar ante vientos fuertes, lo que compromete la estructura completa de la vivienda. Su reemplazo puede costar entre 1.200 y 3.000 dólares.
Otro aspecto relevante es el daño a sistemas de climatización expuestos al exterior, que pueden resultar gravemente afectados por el granizo. Mientras una reparación o reemplazo puede ser costoso, la instalación de protecciones preventivas suele ser mucho más económica.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan tomar medidas preventivas antes de que inicie la temporada más activa. Entre ellas, revisar las pólizas de seguro para garantizar una cobertura adecuada frente al aumento de costos de construcción, inspeccionar y reforzar techos, asegurar puertas de garaje, podar árboles cercanos y retirar objetos sueltos en exteriores que puedan convertirse en proyectiles.
También se aconseja preparar un kit de emergencia con suministros básicos como agua, alimentos, linternas, baterías, medicamentos y documentos importantes, así como identificar lugares seguros para resguardar vehículos durante condiciones extremas.
AAA subraya que uno de los errores más comunes es asumir que todos los daños están cubiertos por el seguro. Las inundaciones, por ejemplo, generalmente requieren pólizas adicionales, mientras que los daños por viento o granizo pueden implicar deducibles más altos. Además, el aumento en los costos de construcción puede hacer que las coberturas actuales resulten insuficientes para reconstruir completamente una vivienda.
Finalmente, la organización insistió en que la preparación anticipada es clave para reducir riesgos y pérdidas. Una vez que las tormentas están en camino, las opciones para proteger propiedades y ajustar coberturas son limitadas, por lo que actuar con previsión puede marcar una diferencia significativa frente a eventos climáticos cada vez más intensos.
FUENTE: The Auto Club Group (AAA)

