26 de marzo de 2026
Salud

El consumo de sustancias en la juventud podría afectar la memoria décadas después, según estudio

Imagen en facebook – University of Michigan Institute for Social Research (ISR)

Ann Arbor, MI – Un estudio reciente de la Universidad de Michigan advierte que el consumo intenso de sustancias durante la adultez joven podría tener efectos duraderos en la memoria, incluso décadas más tarde. La investigación analizó cómo los hábitos entre los 18 y 30 años se relacionan con la percepción de deterioro cognitivo entre los 50 y 65 años.

El trabajo, financiado por el National Institute on Drug Abuse y publicado en el Journal of Aging and Health, evaluó patrones como el consumo excesivo de alcohol, así como el uso frecuente de cannabis y cigarrillos. Los investigadores compararon estos datos con reportes posteriores de problemas de memoria.

De acuerdo con la investigadora principal Megan Patrick, el estudio aporta evidencia de que las conductas adoptadas en etapas tempranas pueden tener consecuencias a largo plazo en la salud cerebral. La especialista explicó que la memoria deficiente es uno de los signos comunes asociados con el inicio de la demencia, por lo que identificar factores de riesgo desde edades tempranas resulta clave.

Los hallazgos muestran que distintas sustancias afectan la memoria a través de mecanismos diferentes. En el caso del alcohol en exceso y el consumo frecuente de cannabis, no se observó una relación directa con la memoria en la mediana edad. Sin embargo, ambos aumentan la probabilidad de desarrollar trastornos por consumo de sustancias en la treintena, lo que posteriormente sí se asocia con un peor rendimiento de la memoria.

Por otro lado, el tabaquismo presentó un patrón más directo. Fumar a diario durante la juventud se vinculó con una peor memoria décadas después, independientemente de si la persona continuó o no fumando en la adultez media. Este resultado resalta la importancia de prevenir el consumo de cigarrillos desde edades tempranas.

El estudio también destaca que la adultez joven es una etapa crítica para el desarrollo cerebral, lo que hace que los hábitos adoptados en ese periodo tengan un impacto prolongado en la salud cognitiva. Los investigadores señalan que intervenir a tiempo y promover estrategias de prevención podría reducir el riesgo de deterioro mental en etapas posteriores de la vida.

Finalmente, los expertos subrayan que comprender cómo evolucionan estos factores de riesgo a lo largo del tiempo es fundamental para diseñar políticas de salud pública y programas de tratamiento que protejan la función cerebral a largo plazo.

Estudio: Young Adult Substance Use as a Predictor of Poor Self-Rated Memory Decades Later in Midlife

Fuente: Michigan News / Universidad de Michigan