La Organización Mundial de la Salud (PMS), mantiene bajo investigación un brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius, una situación que ha generado especial atención por la posible —aunque aún no confirmada— transmisión entre personas.
De acuerdo con reportes preliminares compartidos por el organismo y autoridades sanitarias, se han identificado al menos siete casos entre confirmados y sospechosos, incluidos tres fallecimientos. No obstante, estas cifras continúan en verificación como parte de la investigación en curso.
Entre los casos más graves se encuentran pacientes que desarrollaron complicaciones compatibles con infecciones por hantavirus, principalmente afecciones respiratorias severas. Algunos afectados requirieron evacuación médica para recibir atención especializada, aunque las autoridades no han detallado públicamente la evolución clínica individual de todos los casos.
La OMS también ha señalado que existen personas enfermas bajo observación médica, incluyendo al menos un paciente en estado grave y otros con síntomas más leves, como fiebre y malestar general, en línea con las manifestaciones conocidas de la enfermedad.
Como parte de la investigación epidemiológica, se analiza el hecho de que varios de los afectados habrían tenido contacto cercano, incluyendo convivencia en espacios reducidos como camarotes. Este elemento ha llevado a considerar la posibilidad de transmisión de persona a persona, un fenómeno poco frecuente en el hantavirus.
Sin embargo, el organismo ha enfatizado que esta hipótesis no ha sido confirmada. El hantavirus se transmite habitualmente por exposición a roedores o a sus secreciones, y solo una variante específica identificada en América del Sur ha demostrado, en raras ocasiones, capacidad de contagio entre humanos.
Otro aspecto bajo evaluación es que algunos contagios podrían haberse producido antes del embarque, lo que sugiere que el brote podría haberse originado fuera del crucero y evolucionado durante la travesía. Esta posibilidad sigue siendo objeto de análisis.
Mientras tanto, se han implementado medidas de control sanitario a bordo, como el aislamiento de casos, el seguimiento de contactos y la vigilancia médica continua tanto para pasajeros como para la tripulación, con el objetivo de contener la situación.
Pese a la gravedad de los casos registrados, la OMS ha reiterado que el riesgo para la población general se mantiene bajo. La investigación continúa en curso y será clave para esclarecer el origen del brote y determinar si existió algún nivel de transmisión entre personas.

