Minnesota– Un niño de cinco años y su padre, ambos originarios de Ecuador, regresaron este fin de semana a su hogar en Minnesota después de haber pasado varios días en un centro de detención migratoria en Texas. La liberación se produjo tras una orden judicial que puso fin a la incertidumbre de la familia y generó un amplio debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos.
El menor, identificado como Liam Conejo Ramos, y su padre, Adrián Conejo Arias, fueron detenidos por agentes de inmigración en un suburbio de Minneapolis el pasado 20 de enero. Posteriormente, fueron trasladados al centro de detención de Dilley, Texas, donde permanecieron cerca de diez días bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La decisión de liberarlos fue emitida por el juez federal Fred Biery, quien ordenó que la familia pudiera regresar a su comunidad.
El congresista demócrata Joaquín Castro viajó hasta Dilley para recoger a padre e hijo y acompañarlos en su regreso a Minnesota. En redes sociales, Castro compartió imágenes del niño con su mochila y aseguró que continuará trabajando para que más familias migrantes sean liberadas.
Yesterday, five-year-old Liam and his dad Adrian were released from Dilley detention center. I picked them up last night and escorted them back to Minnesota this morning.
Liam is now home. With his hat and his backpack.
Thank you to everyone who demanded freedom for Liam. We… pic.twitter.com/XmUvXEthma
— Joaquin Castro (@JoaquinCastrotx) February 1, 2026
Las fotografías del momento de la detención, en las que se veía al pequeño rodeado de agentes, generaron indignación nacional y se convirtieron en símbolo del debate sobre el trato a los solicitantes de asilo. Organizaciones de derechos humanos denunciaron que el caso refleja el impacto de las medidas de detención en familias que buscan protección en Estados Unidos.
La familia, que solicita asilo tras salir de Ecuador en busca de seguridad, se ha convertido en un referente dentro de la discusión sobre la necesidad de reformas migratorias. Expertos señalan que la resolución judicial podría influir en futuros casos de detención de familias migrantes, mientras el país continúa enfrentando tensiones entre la seguridad fronteriza y el respeto a los derechos humanos.

