La investigación de AAA encontró que casi la mitad de los automovilistas cree que es más seguro seguir el ritmo del tráfico que respetar el límite, mientras que tres de cada 10 consideran que “nadie realmente conduce” a la velocidad establecida.
Dearborn, MI. — El exceso de velocidad continúa siendo uno de los principales factores asociados con accidentes mortales en las carreteras, pero una nueva investigación revela que esta conducta se ha normalizado entre una parte importante de los conductores.
Un estudio realizado por la AAA Foundation for Traffic Safety examinó las actitudes de los automovilistas frente al exceso de velocidad, las razones por las que deciden conducir más rápido y los factores que pueden llevarlos a reducir la velocidad.
Entre los principales hallazgos está que muchos conductores consideran aceptable circular hasta 10 millas por hora por encima del límite de velocidad establecido y creen que es poco probable que sean sancionados por hacerlo.
Además, casi la mitad de los conductores encuestados estuvo de acuerdo con que es más seguro conducir al ritmo del tráfico que respetar el límite de velocidad.
La percepción de que exceder la velocidad es algo habitual también quedó reflejada en otra respuesta: tres de cada 10 conductores estuvieron de acuerdo con la afirmación de que “nadie realmente conduce al límite de velocidad”.
Para AAA, estas actitudes representan una preocupación porque que una conducta sea frecuente no significa que sea segura.
El exceso de velocidad está relacionado con miles de muertes
Los resultados adquieren mayor relevancia debido a las consecuencias que puede tener conducir demasiado rápido.
De acuerdo con la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), el exceso de velocidad fue un factor en casi el 30% de las muertes ocurridas en accidentes de tránsito durante 2024.
Adrienne Woodland, portavoz de AAA – The Auto Club Group, señaló que algunos conductores han llegado a considerar que exceder la velocidad forma parte normal de conducir.
Sin embargo, explicó que cuanto mayor sea la velocidad, menor será el tiempo disponible para detectar un peligro, reaccionar y evitar una colisión.
¿Por qué los conductores exceden la velocidad?
El estudio identificó tres de las principales razones por las que los conductores reconocen que circulan a velocidades superiores a las permitidas.
El 31% dijo que lo hace porque quiere adelantar a conductores que circulan más despacio.
El 25% señaló que busca llegar más rápido a su destino.
Mientras tanto, el 21% indicó que no quiere obstaculizar o retrasar el flujo del tráfico.
La investigación también encontró que muchos conductores no esperan enfrentar medidas de control hasta que circulan aproximadamente 10 a 12 millas por hora por encima del límite establecido.
Esta percepción podría contribuir a que algunos automovilistas consideren que exceder moderadamente la velocidad no representa un riesgo importante o no tendrá consecuencias.
Una multa es el principal incentivo para reducir la velocidad
El estudio también analizó qué situaciones hacen que los conductores disminuyan su velocidad.
El principal incentivo es evitar recibir una multa: 79% de los participantes señaló esta razón.
En segundo lugar aparece el deseo de evitar un accidente, mencionado por 72% de los conductores.
Las condiciones climáticas también tienen un efecto importante. 60% indicó que reduciría la velocidad ante condiciones meteorológicas adversas.
Estos resultados muestran que las consecuencias inmediatas, como una posible sanción o el riesgo de sufrir un accidente, pueden influir significativamente en las decisiones de los conductores.
Conductores respaldan controles en zonas de riesgo
Aunque existe una aceptación considerable del exceso de velocidad, los conductores también expresaron un fuerte respaldo a determinadas estrategias para combatirlo.
El 87% apoya incrementar la presencia policial en zonas que tienen antecedentes de accidentes relacionados con la velocidad.
Por otro lado, el 88% está de acuerdo con aumentar los controles en lugares donde existe un potencial elevado de accidentes relacionados con el exceso de velocidad.
Además, aproximadamente siete de cada 10 conductores apoyan el uso de cámaras automatizadas para controlar la velocidad en este tipo de zonas.
Sin embargo, el respaldo disminuye cuando las medidas reducen directamente el control que tiene el conductor sobre el vehículo.
Más del 90% considera que los reductores de velocidad son efectivos, pero menos de la mitad estaría de acuerdo con instalarlos en sus propios vecindarios.
Los conductores también muestran mayor aceptación hacia sistemas que advierten cuando se está excediendo la velocidad que hacia tecnologías que limitan automáticamente la velocidad del vehículo.
¿Qué hacer cuando el resto del tráfico va más rápido?
Uno de los principales desafíos para los conductores es decidir qué hacer cuando la mayoría de los vehículos a su alrededor circula por encima del límite establecido.
AAA advierte que seguir el ritmo del tráfico no necesariamente significa conducir de manera segura.
La organización recomienda que los automovilistas seleccionen su velocidad teniendo en cuenta:
- El límite de velocidad establecido.
- Las condiciones de visibilidad.
- El estado de la carretera.
- Las condiciones meteorológicas.
- La cantidad de espacio disponible alrededor del vehículo.
Cuando el tráfico circula más rápido que el límite permitido, AAA recomienda permanecer en el carril derecho cuando sea posible y mantener una velocidad constante y predecible.
También aconseja aumentar la distancia de seguimiento y prestar atención a los vehículos que se aproximan.
“Conducir de manera segura no significa igualar al vehículo más rápido de la carretera”, señaló Woodland. “Significa asegurarse de tener suficiente tiempo para detectar un problema, reaccionar y evitar un accidente”.
El estudio muestra que, aunque los conductores pueden tener opiniones diferentes sobre las estrategias de control, existe un reconocimiento general de que el exceso de velocidad constituye un problema serio de seguridad vial.
Para AAA, promover una conducción responsable implica cambiar la percepción de que exceder el límite es una práctica normal y recordar que una diferencia de apenas unas millas por hora puede reducir el tiempo disponible para reaccionar ante un peligro inesperado.

